Para apoyar el cabello en Alopecia — spray post lavado con romero, lavanda y cedro; experiencias compartidas sugieren efectos similares al minoxidil.
Qué necesitas
10 gotas Romero
10 gotas Lavanda
10 gotas Cedro
60 ml aceite portador (argán, jojoba o coco fraccionado)
Cómo se prepara
Aplicar un spray
Un spray con aceites esenciales sirve para ambiente, cabello o piel según la receta. Usa siempre frasco de vidrio.
Pasos
Elige un frasco con pulverizador de vidrio (por ejemplo 20-60 ml).
Añade las gotas de aceites que indique la receta.
Si la receta lo pide, añade un poco de alcohol para que se mezcle mejor.
Rellena con agua destilada o agua de rosas.
Agita bien antes de cada uso.
Consejos
El vidrio evita que los aceites degraden el plástico.
Guarda el spray en un lugar fresco y alejado del sol.
Precauciones
Evita pulverizar directamente en ojos, nariz por dentro o mucosas. Para rostro, pulveriza en las manos y luego aplica.
Cómo se usa
Aplicar como spray para peinar o post lavado. También puede usarse en gotario. Para mayor tiempo de contacto, puedes añadir una gota de Romero (o Tea tree) en la cantidad de champú que usas al lavar — sin mezclar en la botella del spray.
Variantes
Hair Loss Spray: Romero, Menta, Lavanda, Cedro — en spray con agua destilada o mezclado en champú.
Respaldo
Varios testimonios: "Romero, lavanda y cedro tienen efectos similares al minoxidil"; "Yo usé un spray post lavado con romero y recuperé mucho pelo." Seguir de forma constante al menos dos meses; después usar solo cuando lo necesites.
Seguridad
Precauciones generales
Antes de usar aceites esenciales, ten en cuenta estas recomendaciones básicas.
Diluye siempre los aceites en un aceite vegetal (coco fraccionado, jojoba, almendra) antes de aplicar en la piel.
Haz una prueba en una pequeña zona antes del primer uso para descartar irritación.
Mantén fuera del alcance de los niños.
Evita el contacto con ojos y mucosas.
Si estás embarazada, amamantando o bajo tratamiento médico, consulta con tu profesional de salud antes de usar.
Los aceites esenciales complementan pero no sustituyen el cuidado médico profesional.